Fisioterapia en casa cuando el paciente lo necesita
La fisioterapia domiciliaria está pensada para pacientes que tienen dificultades para desplazarse al centro, ya sea por movilidad reducida, recuperación tras una cirugía, edad avanzada, dolor, dependencia temporal o una situación concreta que hace más cómodo y seguro recibir atención en casa.
El objetivo es acercar el tratamiento al entorno del paciente, manteniendo una atención profesional, cercana y adaptada a cada situación.
Atención en domicilio para pacientes con dificultad de desplazamiento o en procesos de recuperación que requieren comodidad y seguridad.
Cuándo puede ser útil
La fisioterapia domiciliaria puede ser una opción cuando el desplazamiento al centro no es posible o no resulta cómodo para el paciente.
Una opción cuando desplazarse al centro es difícil o poco seguro.
Personas mayores o con movilidad reducida
Cuando desplazarse hasta el centro resulta difícil, inseguro o supone demasiado esfuerzo. La fisioterapia en casa permite trabajar movilidad, fuerza y autonomía en el entorno habitual del paciente.
Cómo trabajamos en domicilio
Antes de iniciar el tratamiento, valoramos el caso y la situación del paciente. En domicilio podemos trabajar movilidad, fuerza, equilibrio, marcha, ejercicios funcionales, pautas para cuidadores o familiares y recomendaciones para mejorar la seguridad en las actividades diarias.
El tratamiento se adapta al espacio disponible y a los objetivos reales del paciente: levantarse con más seguridad, caminar mejor, recuperar movilidad, reducir molestias o ganar autonomía.
Valoramos el caso y adaptamos el tratamiento al domicilio, al espacio disponible y a los objetivos del paciente.

